Un Observatorio Publicitario es un foro de observación, análisis y canalización de las denuncias formuladas por la población respecto a imágenes y contenidos sexistas, discriminatorios y con estereotipos de género femeninos y masculinos, que aparezcan en las publicidades difundidas en cualquier medio de comunicación (electrónico e impreso).

Por qué un observatorio publicitario sobre sexismo?

La publicidad es un discurso que propone conductas y valores más allá de los objetivos comerciales que le dan su razón de existir. Debido a su enorme inserción en nuestra cotidianeidad, creemos que los contenidos del discurso publicitario deben ser observados, revisados y criticados de forma profesional, respetuosa y rigurosa. Desde la Asignatura Pensamiento Creativo de la Universidad Abierta Interamericana, desarrollamos este Observatorio sobre Sexismo en Publicidad para contribuir a la construcción de una cultura de equidad entre hombres y mujeres. Bienvenidas y bienvenidos quienes quieran participar con sus denuncias, sus ideas y sus comentarios.
Si querés observar alguna publicidad por su contenido sexista envianos un mail a observatoriopublicitario@gmail.com

Declarado de Interés Municipal por el Honorable Concejo Municipal de la Ciudad de Rosario. Decreto Nº 31.323, Expte. Nº 166.837 - P-2008 C.M.- Sesión del jueves 23 de octubre de 2008.

jueves, 30 de julio de 2015

La cocina, de los hombres

El concepto machista de que la cocina es el lugar de la casa destinado a las mujeres va perdiendo fuerza a medida que más hombres se interesan en el arte culinario.
La cocina, como cualquier actividad creativa, no tiene limitaciones de género. Muchos hombres han encontrado que no solo les gusta cocinar, sino que son buenos.



La figura de la mujer sigue predominando en las publicidades de productos alimenticios.

Esta publicidad de Fargo es un ejemplo de cómo muestran la mayoría de estos anuncios el rol de la mujer dentro del hogar. Una clara imagen de que ellas son las que siempre cocinan, las que deben tener la comida lista para el resto y que además sienten esta actividad como una relajación o placer.




Este es un ejemplo de que los hombres si pueden cocinar, incluso les gusta y lo hacen en sus hogares con frecuencia.

Compartí tu opinión acerca de este tema.

No hay comentarios: