Un Observatorio Publicitario es un foro de observación, análisis y canalización de las denuncias formuladas por la población respecto a imágenes y contenidos sexistas, discriminatorios y con estereotipos de género femeninos y masculinos, que aparezcan en las publicidades difundidas en cualquier medio de comunicación (electrónico e impreso).

Por qué un observatorio publicitario sobre sexismo?

La publicidad es un discurso que propone conductas y valores más allá de los objetivos comerciales que le dan su razón de existir. Debido a su enorme inserción en nuestra cotidianeidad, creemos que los contenidos del discurso publicitario deben ser observados, revisados y criticados de forma profesional, respetuosa y rigurosa. Desde la Asignatura Pensamiento Creativo de la Universidad Abierta Interamericana, desarrollamos este Observatorio sobre Sexismo en Publicidad para contribuir a la construcción de una cultura de equidad entre hombres y mujeres. Bienvenidas y bienvenidos quienes quieran participar con sus denuncias, sus ideas y sus comentarios.
Si querés observar alguna publicidad por su contenido sexista envianos un mail a observatoriopublicitario@gmail.com

Declarado de Interés Municipal por el Honorable Concejo Municipal de la Ciudad de Rosario. Decreto Nº 31.323, Expte. Nº 166.837 - P-2008 C.M.- Sesión del jueves 23 de octubre de 2008.

sábado, 9 de julio de 2016

Micromachismos


El rubro es, supuestamente, un rubro "varonil": las herramientas exigen fuerza, destreza y saberes técnicos "propios de los hombres". La audiencia, para los hacedores de esta pieza, es también eminentemente masculina. Por eso, se permiten todos los estereotipos posibles: en primer lugar asocia este tipo de productos con "los hombres" - como si no hubiera hombres que detestan este tipo de trabajos y mujeres que los hacen gustosas -; en segundo lugar, presenta a una mujer tan "compañera" que acepta reemplazar a su pareja en un partido de fútbol, para que este pueda dar rienda suelta a otra pasión. Y como si fuera poco, la representan como una tonta incapaz de adaptarse a la masculinidad del grupo...
El club de los machos en su máxima expresión.
Gracias Josefina Arlotta por acercarnos este caso!